miércoles, 14 de junio de 2017

El alcoholismo, un enemigo público

RAFAEL CARELA RAMOS En los últimos tiempos se aprecia un incremento en el consumo del alcohol en Cuba por personas de todo tipo y edades, de adolescentes a adultos mayores, lo mismo en lugares de expendio que en parques, esquinas y calles de nuestro país. Es oportuno, entonces, reflexionar sobre los efectos nocivos que esto puede provocar en las personas. De acuerdo con el criterio del Dr. Ricardo González, especialista de II Grado en Psiquiatría, expresado en libros y comparecencias ante los medios de prensa, el alcoholismo puede originarse por diversos factores, tales como una personalidad predispuesta, la presión social, el estrés, y otros no menos importantes. Además de afectar el bolsillo, el alcoholismo enturbia la relación del individuo con su familia y es un limitante para la superación general de este, originando enfermedades como la cirrosis hepática y debilidad o destrucción de los músculos del corazón. El consumo de sustancias adictivas genera serios problemas de salud en las personas consumidoras; así como problemas sociales que se manifiestan en el aumento de los gastos de los sistemas de salud en la atención de los adictos y sus familiares, en el aumento de conflictos y violencia en la familia, en el incremento de la pobreza, generación de mayores niveles de violencia social, entre otros efectos negativos. En Cuba, se considera que el 45,2 de la población mayor de 15 años consume bebidas alcohólicas, fundamentalmente en los rangos de edades comprendidos entre 15 y 44 años de edad y la mayoría de los dependientes alcohólicos tienen edades comprendidas entre 25 y 42 años. El alcoholismo es, en esencia, un enemigo público y social en nuestro país y el resto el mundo. En no pocos accidentes del tránsito, por ejemplo, están involucrados conductores que han ingerido bebidas alcohólicas; lo mismo ocurre en los casos de violencia familiar; en broncas callejeras o en lugares de recreación, en los que tienen lugar actos de indisciplinas sociales. Las posibilidades de desarrollo de este mal son mayores en aquellas personas que comienzan a beber en edades tempranas. En eso tiene mucho que ver la familia, pues a veces, en celebraciones familiares o entre amigos, los padres dan de beber a sus hijos, varones sobre todo, desconociendo que lo malo que se siembra poco a poco en la niñez, después se recogerá en la adolescencia, la juventud y la adultez. El alcohol, además de provocar adicción, es la causa de 60 enfermedades y padecimientos diferentes, según las conclusiones de un estudio elaborado por el Instituto para el Estudio del Alcohol, en Reino Unido. Entre otras afectaciones de la salud, se encuentran lesiones, trastornos mentales y del comportamiento, afecciones gastrointestinales, cánceres, enfermedades cardiovasculares, pulmonares y músculo-esqueléticas, trastornos reproductivos, así como daño prenatal, mayor riesgo de parto prematuro y bajo peso al nacer. Aunque no es incurable, dice el especialista cubano, Dr. Ricardo González, que después que se llega al punto del alcoholismo, el caso se convierte en un “vía crusis”, que generalmente no es superable sin la ayuda de una férrea voluntad del consumidor dependiente o de especialistas sobre el tema. Fuentes: -Declaraciones a la prensa y libros del Dr. Ricardo González, especialista de II Grado de Psiquiatría -EcuRed.cu -Estudio del Instituto para el Estudio del Alcohol, del Reino Unido. -Informe del Ministerio de Salud Pública de Cuba.

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